El teletrabajo, el gran cambio cultural en la empresa que ha dejado la crisis del coronavirus

El teletrabajo, el gran cambio cultural en la empresa que ha dejado la crisis del coronavirus

Antes de la crisis del coronavirus, el teletrabajo era ya una de las herramientas al alza en el mundo empresarial. Algunas empresas pioneras estaban comprendiendo los beneficios del cloud para sus empleados y cómo una mayor flexibilidad aumentaba la productividad y hacía más felices a sus trabajadores. Durante la crisis por la covid-19, el salto al trabajo en remoto ha sido inevitable.

Entre los muchos cambios culturales que las consecuencias del coronavirus han dejado, el impulso del teletrabajo ha sido uno de los más notables.

Las grandes empresas tecnológicas están siendo ya las pioneras en el salto definitivo al teletrabajo post-crisis. Si en la primera década impusieron las oficinas de diseño y llenas de juegos y otros beneficios para los trabajadores, ahora podrían ser una de las palancas que asienten el trabajo en remoto como un elemento habitual en la jornada laboral.

Las grandes potencias mundiales toman la iniciativa

Al hilo de la experiencia vivida durante la crisis del coronavirus, Twitter va a dejar que sus empleados trabajen desde casa siempre y, como le explicaba su responsable de recursos humanos a BuzzFeed, han asumido que los modos de trabajo ya no volverán a ser los mismos que antes. Un par de semanas más tarde, Facebook anunciaba un movimiento similar. Ellos también van a potenciar el teletrabajo, incluso en la vuelta a la normalidad tras la pandemia. A diez años vista, esperan que la mitad de sus 45.000 empleados trabajen desde sus casas de forma habitual.

En el entorno de Silicon Valley, donde las empresas se han pasado la última década invirtiendo en grandes campus corporativos que funcionasen como embajadores de sus compañías, se está produciendo un cambio de cultura corporativa. Como explican en The Wall Street Journal, la próxima revolución será la de permitir que sus plantillas trabajen desde cualquier lugar.

Con ello, no solo quieren aumentar la flexibilidad que sus empleados pueden disfrutar, sino también aumentar la diversidad geográfica de sus plantillas evitándoles así los elevados costes de vivir en las zonas en las que tienen sus oficinas. Para sus trabajadores, esto es un bonus para sus economías. Para las empresas, una manera de ampliar el potencial talento que pueden contratar.

Desmontando los mitos del teletrabajo

Pero esas no son las únicas razones. El desarrollo de la tecnología y los perfiles laborales principales del siglo XXI han hecho que trabajar desde casa sea más posible que nunca, tanto que ya la mitad de los trabajos, según un estudio británico, se pueden desempeñar desde el hogar.

Además, los gestores de las empresas han descubierto que el teletrabajo es posible y que muchos de sus temores eran infundados. Los trabajadores ya eran favorables previamente al trabajo en remoto, pero ahora lo son todavía más, como ha demostrado un estudio de sentimiento partiendo de las publicaciones en Twitter antes y durante el confinamiento.

En España, se ha pasado de un 7% de trabajadores con opciones de teletrabajo a un 80% y la mayoría de los empleados quiere mantenerlo cuando se vuelva a la normalidad. 8 de cada 10 están satisfechos con la experiencia de trabajar desde sus hogares, como demuestra este estudio.

Teletrabajo sí o sí: no hay vuelta atrás

Volver a lo anterior y desandar el camino no tendría sentido. Hay quienes creen que las oficinas llamativas podrían estar destinadas a desaparecer y que las empresas no estarán limitadas a sus espacios geográficos para fichar trabajadores, lo que se convertirá en una oportunidad para mantener la población en zonas rurales, como la llamada España vacía.

Por eso, uno de los grandes retos a los que se enfrentarán las empresas tras la covid-19 es, según concluye un estudio de IDC, la falta de cultura de Smart Working. Los responsables de las empresas deben prepararlas para ese cambio de paradigma y para ser competitivas en ese entorno. La mayoría ya asume que "el Smart Working ha venido para quedarse".

Para ello, necesitan comprender qué supone el nuevo modelo de trabajo y qué implica la revolución del teletrabajo, pero también que deben crear una estrategia TI ajustada a este nuevo escenario. No vale con simplemente mandar a la plantilla a trabajar desde sus hogares, sino que hay que implementar la infraestructura tecnológica adecuada (cloud, ciberseguridad y digitalización) y contar con un responsable TI que sepa liderar esta revolución.

Si quieres que tu empresa esté preparada para el cambio cultural que se avecina, consulta aquí la solución de teletrabajo en la nube de ANCO.

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La transformación del espacio de trabajo

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